lunes, 12 de abril de 2010

Cuídate del controlador

Cuídate del controlador

La persona controladora puede utilizar conductas violentas sea de palabra o de hechos para tratar de conseguir lo que quiere. Esta conducta se manifiesta sólo cuando siente que puede perder algo que desea, que la otra persona está haciendo algo que él no quiere que haga o cuando se le retira un beneficio. La violencia es una especie de chantaje donde la persona controladora busca intimidar a la otra para alcanzar sus fines. Su deseo de obtener sus propios beneficios y su egocentrismo, lo llevan a ser capaz de dañar al ser que "supuestamente ama". Otra conducta controlador es la seducción. La persona seductora es aquella persona con la cual nunca te sientes bien, porque vives con la amenaza de que vas a perder su afecto. Es el que seduce a miembros del sexo opuesto aun delante de ti, y luego cuando te molestas, muy hábilmente te seduce y apaga tus dudas con halagos o cariños. Tus temores, molestias y reclamos nunca los puedes mantener porque sabe cómo justificarse y hacerte dudar aun de lo que percibes. La persona que se mantiene con una persona controladora seductora siente la amenaza del rechazo por otra mujer u hombre, y sufre de miedo al abandono.

La persona controladora puede también, utilizar el dinero como método de control. El mensaje de esa persona es que al proveer económicamente, también tiene el derecho de tomar todas las decisiones. Humilla, controla y veja utilizando el temor que tiene la otra persona de hacerse cargo de sus propias necesidades. El miedo real de la persona controlada es miedo a la pobreza. Otra conducta controladora es el silencio como instrumento de manipulación y control. Este silencio es como una especie de castigo de retirar el afecto o la atención, hasta que el otro haga lo que el controlador quiere. La persona que acepta este tipo de control siente la amenaza de la soledad.

Otra forma de controlar se muestra en las personas que funcionan de tal forma que no cumple sus promesas. Este tipo de controlador promete y no cumple. "Es el que abusa del alcohol, de las drogas, de ser jugador, tener aventuras, o llegar simplemente tarde a todas partes". La otra conducta de control que puede adoptar una persona controladora es de condescendencia. Esta conducta es más sutil, el mensaje del controlador es "confía en mí. Yo te conozco mejor de lo que tú misma te conoces. Yo sé lo que es bueno para ti." Tú te sientes a salvo con él y él dice que siempre cuidará de ti porque te ama. El problema es que él no está cuidando de ti porque te ama. El te ama porque puede cuidar de ti. La amenaza para la persona controlada es la incapacidad de valerse por sí mismo, y el miedo es al fracaso.

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